sábado, 26 de septiembre de 2009

Algo para dolidos...

Estaba escuchando la canción de "El Jinete" de José Alfredo Jimenez, y me di cuenta de algo de una verdad muda, de un silencio maldito, de que algunos somos jinetes en algún momento de nuestras vidas, solo llevando una herida, buscando la muerte.

Pero en fin les voy a contar una historia que escuche en algún lugar hace poco tiempo:

Él se enamoro de una chica especial, le intento dar todo de si mismo, fue lo mejor que pudo ser, ella le correspondió un tiempo, el la amo y ella lo amo, tantos momentos bellos que compartieron, una hermosa noche de lluvia se besaron por primera vez como pareja, y de ahí en adelante todo era color de rosa, pero bueno no podía ser así, como en todo cuento necesitaban un nudo, y apareció... Un conflicto por parte de alguien que no aceptaba la relación, una persona que era demasiado especial para ella, como no iba importar si era su madre, todo siguió como en una de esas lindas novelas de amor estaban superando los contratiempos, pero de repente y sin previo aviso todo cambio, se volvieron fríos, cada que se veían se reclamaban, cada instante era una guerra sin cuartel en la cual solo sufrían bajas, pero nadie ganaba, al paso del tiempo y después de tanto sufrir quisieron ceder, el le prometió que ya no la quería hacer sufrir, en vísperas del cumpleaños de él, ella le dijo que trataría de no ser tan fría, de aguantar su humor, con promesas empezaron de nuevo, que hermosa fue la nueva ilucion de estar juntos, era maravilloso cuando él veía las fotos de ella en su habitación, en el porta retratos que ella le dio la promesa de estar juntos siempre, las frases de amor escritas en un pizarron cerca de la cabecera de la cama, valla que penso que era lo mejor que le pudo pasar.
Pero la quería mas que a su vida, y como en esta vida nadie tiene lo que quiere, ella, para evitar problemas que estaban en aumento como esas bombas de presión que en algún momento explotan, decidió terminar de tajo con lo que tenían los dos...
Y desde ese día, a él le dolía la herida que dejo, pero tenia una oportunidad mas cuando ella le dijo que aun sentía algo por ese corazón, y ella no le dio alas para volar otra vez, pero a el le crecieron una vez mas, gran error, por que como iba a saber que ella estaba tratando de olvidarlo en los brazos de alguien mas, él sin otra opción se empezó a consumir por dentro, moría cada noche, pero renacía en las mañanas deseando no haber despertado jamas para que esa herida no le doliera mas. Y entonces él se convirtió en un jinete mas... Buscando que ella regrese algún día, esperando, aunque no espera ya nada mas, por que solo busca la muerte.

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